De 100 mujeres, 46 sufren violencia en el país: de pareja con daños permanentes, agresiones emocionales, sexuales, control de ingresos, entre otros. La violencia contra las féminas inicia desde los 15 años
Xalapa, Ver.-(RadioVer/Carolina González) La violencia contra las mujeres en México alcanza su índice más alto en las relaciones del hogar, así lo revela un informe elaborado por el Instituto Nacional de Geografía e Informática (INEGI) en donde evidencia de 46 de cada 100 mujeres en el país sufren daño en cualquiera de sus formas física, sexual, psicológica, emocional, económica, entre otras.
Los niveles de violencia doméstica no se presenta en los mismos porcentajes en todos los puntos del país, difiere según la región, pero el Instituto sólo presenta los máximos y los mínimos, distinguiendo que en el Estado de México el 56. 9 por ciento de las mujeres son violentadas por sus parejas; en contraposición en el Estado de Chiapas sólo el 29.8 sufre de violencia hogareña.
Mientras tanto, en Veracruz, la Procuraduría del Menor, la Familia y el Indígena, dependiente del DIF estatal, atiende en forma directa entre 80 y 100 personas, de las cuales, por lo menos el 40 por ciento pide asistencia por violencia, la cual se presenta dentro de los hogares.
En la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2011 dirigida primordialmente a captar la violencia de género contra las mujeres, tanto en el ámbito público como en el privado interesaba particularmente la violencia ejercida hacia la mujer por parte de la pareja, conocer el origen de esta violencia, así como identificar si ésta es activa o reactiva.
MUJERES VIOLENTADAS DESDE LOS 15 AÑOS
Lo que revela la encuesta de hogares, no se refleja siempre en las denuncias ante las autoridades, pero la violencia hacia las mujeres por parte de sus concubinos, está presente desde muy temprana edad:
La información de la encuesta revela que del total de mujeres de 15 años y más, 46.1% sufrieron algún incidente de violencia de pareja a lo largo de su actual o última relación conyugal.
El 42.4% de las mujeres de 15 años y más, declaró haber recibido agresiones emocionales en algún momento de su actual o última relación que afectan su salud mental y psicológica; 24.5% recibió algún tipo de agresión para controlar sus ingresos y el flujo de los recursos monetarios del hogar, así como cuestionamientos con respecto a la forma en que dicho ingreso se gasta.
El 13.5% de estas mujeres de 15 años y más, confesó haber sufrido algún tipo de violencia física que les provocaron daños permanentes o temporales. Los contrastes por entidad federativa son: el Estado de México con 15.5%, mientras que en Sinaloa alcanzó el 9.7 por ciento.
Las mujeres de 15 años y más, víctimas de violencia sexual cometida por sus propias parejas, representan el 7.3%; ellas declararon haber sufrido diversas formas de intimidación o dominación para tener relaciones sexuales sin su consentimiento.
LOS QUE TRABAJAN DÍA A DÍA ENFRENTANDO LA VIOLENCIA
En la ciudad de Xalapa, la Procuraduría del Menor, la Familia y el Indígena, dependiente del DIF estatal, atiende en forma directa entre 80 y 100 personas, de las cuales, por lo menos el 40 por ciento pide asistencia por violencia, la cual se presenta dentro de los hogares.
“La problemática (de la violencia) para que se de al interior de las familias tiene que ver con problemáticas económicas, el contexto social, cultural, todo eso determina la violencia que se padece en México, especialmente hacia las mujeres”, explica la Procuradora Adelina Trujillo Landa.
“Todos los días atendemos situaciones en esta materia, todos los días vemos diversas situaciones que van determinando las separaciones o la problemática con los hijos. Tenemos avance en materia legislativa y también protocolaria, para saber cómo tenemos que atenderlos, estamos trabajando con distintas instituciones para ello”, señaló.
Los casos que se presentan en la Procuraduría son muy disímiles, en algunos se puede buscar la conciliación y el entendimiento; sin embargo hay puntos límites en donde la autoridad actúa más allá de la decisión de la víctima de denunciar o no.
“Casi siempre es que no quieren denunciar a su agresor, si no vienen golpeadas vemos que procede, pero si la mujer viene golpeada nosotros no permitimos que tengan que regresarse (a sus hogares) y si quieran regresarse, tratamos de persuadirlas y decirles que ellas van a estar protegidas”, finaliza la Procuradora.